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martes, 15 de junio de 2010

Grupo G, Profecías Finales

Grupo G

Resultados

Portugal 0 vs. Costa de Marfil 1

Kalou (CMF) 82'


Brasil 4 vs. Corea del Norte 0

Robinho (BRA) 17' y 42'

Luis Fabiano (BRA) 44'

Elano (BRA) 57'


Brasil 1 vs. Costa de Marfil 0

Juan (BRA) 33'


Corea del Norte 1 vs. Portugal 2

Deco (POR) 14'

An (CN) 38'

Cristiano Ronaldo (POR) 71'


Brasil 1 vs. Portugal 1

Cristiano Ronaldo (POR) 11'

Luis Fabiano (BRA) 46'


Corea del Norte 0 vs. Costa de Marfil 3

Drogba (CMF) 17' y 29'

Zokora (CMF) 66'


Clasificados

Brasil (1)

Portugal (2)

lunes, 14 de junio de 2010

Profecías finales: Grupo F

Grupo F

Resultados

Italia 0 vs Paraguay 0

Eslovaquia 3 vs. Nueva Zelanda 0
Sestak (ESN) 8'
Skrtel (ESN) 48'
Hamsik (ESN) 65'

Paraguay 2 vs. Eslovaquia 1
Barrios (PAR) 38'
Santana (PAR) 80'

Italia 2 vs. Nueva Zelanda 0
Di Natale (IT) 23'
Montolivo (IT) 48'

Paraguay 3 vs. Nueva Zelanda
Barrios (PAR) 13
Cardozo (PAR) 77' y 81'

Eslovaquia 1 vs. Italia 3
Sapara (ESN) 3'
Iaquinta (IT) 25' y 78'
Pirlo (p) (IT) 51'
Clasificados
Paraguay (1)
Italia (2) *
* Las posiciones se definen por sorteo.

domingo, 13 de junio de 2010

Profecía Final: El grupo E

Grupo E
Resultados

Holanda 2 vs. Dinamarca 0
Huntelaar (HOL) 27' y 33'

Japón 2 vs. Camerún 1
Nakamura (JP) 48'
Okazaki (JP) 62'
Mbia (CAM) 88'

Holanda 1 vs. Japón 1
Nakazawa (JP) 33'
Van Bommel (HOL) 72'

Camerún 1 vs. Dinamarca 1
Webo (CAM)11'
Bendtner (DIN) 77'

Holanda 3 vs. Camerún 1
Robben (HOL)13'
Van Persie (HOL) 54'
Snejder (HOL) 80'
Song (CAM) 89'

Japón 1 vs. Dinamarca 0
Inamoto (JP) 75'

Clasificados:Holanda (1)
Japón (2)

Grupo H, primera entrega

Suiza


Habría que hacer un post que agrupe a estos equipos europeos de segunda línea, porque la verdad son todos casi iguales. Mecánicos, con muy poco de chispa y mucho de desapasionada aplicación, seleccionados como el de Suiza son de esos que cuando juegan en horario matutino convierten la curiosidad del espectador neutral en hastío y decepción en tan sólo 15 minutos.

Ya es costumbre que los nacidos en el viejo continente sean demasiado civilizados para todo (menos para explotar colonias y prestar plata a interés usurero a países periféricos). Quizás sea esto lo que los vuelve previsibles, en relación con los objetivos factibles que se proponen y la conciencia clara de los recursos con los que cuentan.

De modo que en este caso, Suiza sabe muy bien que le da para estar en octavos, y que llegar a cuartos ya es muy buen resultado, aunque no los sorprendería quedar afuera en primera ronda después de un par de empates. Son de lo peor: no se espera de ellos ni un papelón ni una sorpresa gratificante.

Para peor, el conjunto que dirige el teutón Omar Hitzfield (exitoso DT del Bayer Munich, entre otros) no tiene ni una figura descollante, y casi ningún player impresentable. Dicho de manera clara, un equipo inexpresivo y aburridísimo, cuya gracia consistirá en cagarle la vida a alguno de los equipos que creen que están para clasificar -sea Chile o España- sacando algún puntito por el que las potencias se lamentarán al terminar la ronda. Y quizás gracias a un episodio de esta naturaleza es que clasifiquen. Particularmente, creemos que Suiza va a ser el verdugo de España, que viene en baja y con jugadores al límite de la lesión.

Al revisar los nombres de este equipo, cuesta encontrar alguien para destacar. Diego Benaglio es el típico hijo de italianos que vive contento gracias a la fábrica de pastas de su padre, lo que sin dudas debe haberle permitido dedicarse a algo tan noble y tan poco importante para los suizos como el fútbol. Es el pilar de la defensa junto al durísimo zaguero Senderos. Ojo con éste: duro y seguro, sabe muy bien cómo sacar al equipo del área para que no lo caguen a centros; tiene voz de mando. A su lado están dos rústicos voluntariosos como Ziegler y Magnin, que, aclarémoslo, no es aquel de Unión de Santa Fe de la década del '90.

En el medio, la pelota descansa en una especie de siesta eterna. Quien se encarga de mecerla y cantarle el arrorró durante 90 minutos es Tranquillo Barnetta, un tipo del que Pekerman se enamoraría, por lo lateral de su juego, por su andar cansino, y porque evidentemente al ex DT de las juveniles argentinas le encantan los rubiones pelados que juegan de 5. Acá hay que agregar a un personaje fundamental: por la derecha suele jugar Gelson Fernandes, un muerto de hambre nacido en Cabo Verde cuya familia emigró a la tierra de los chocolates, los relojes y las cuentas protegidas cuando el muchacho tenía 5 años. Gelson juega como aquellos que vienen de la muerte: relajado y sin la presión que había en su tierra natal, cuando salías a buscar la pelota para un lateral y por ahí entre tres espectadores te capturaban para hacerte a la parrilla.

Si hace falta vértigo, cuidado: en el banco está el conocidísimo Hakan Yakin, a quien Macri amenazó con traer a Boca para que lo dirigiera Mr. Gargajo Benítez. Ojo con Hakan, que es un media punta peligroso, livianito y creído. Vendría a parecerse al Pocho Insúa, pero con el 10% de su talento. Se nos ocurre que, por ejemplo, andaría bien en un Deportivo Armenio, jugando en la sombrita que la platea local hace sobre el sector derecho del campo de juego. Eso sí, lo putearían por indolente.

Arriba, para que no queden dudas de lo que evoluciona este país en materia futbolística, tenemos nuevamente a Alexander Frei, en quien se depositan las esperanzas suizas desde hace unos diez años. Menos mal que los helvéticos son modestos en sus aspiraciones, sino el pobre Alex viviría angustiado: tener la pésima suerte de ser el mejor siendo tan limitado es feo. Frei es poco más que el curioso Denis Straqualursi de GELP, un grandote sin cabezazo y con poco manejo.
Aún consideradas estas limitaciones, el estado calamitoso de los españoles -quienes no podrán manejar la presión de ser candidatos y menos las múltiples lesiones que se le presentarán a su plantilla- y el tradicional frío andino de la selección de Marcelo le dará chance a Suiza de festejar, como siempre, el pasaje a los octavos, de los que se volverán perdiendo por penales, conformes y en silencio.

sábado, 12 de junio de 2010

Profecías finales: Grupo D

Grupo D

Resultados:

Alemania 0 vs. Australia 1
Cahill (AUS) 39'


Serbia 0 vs. Ghana 2
Gyan (GHA) 40'
Amoah (GHA) 57'


Alemania 4 vs. Serbia 0
Klose (AL) 17' y 33'
Mueller (AL) 24'
Oezil (AL) 67'

Australia 2 vs. Ghana 1Appiah (GHA) 7'
Bresciano (AUS) 38'
Emerton (AUS) 66'


Alemania 3 vs. Ghana 1
Podolski (AL)
Klose (AL)
Gyan (GHA) 79'
Cacau (AL) 81'
Australia 1 vs. Serbia 0
Kewell (AUS) 22'

Clasificados:
Australia (1)
Alemania (2)

Grupo G, última entrega

Costa de Marfil

Si a este equipo le pusieran una camiseta azul y un gallo en el pecho, nadie dudaría de su arribo a semifinales. Pero por no haber sido colonizados en el momento justo, estos pibes se tendrán que conformarse con aspirar a ser equipo simpatía, revelación, sorpresa... cualquier cosa menos una posición trascendente.

Vea: si uno repasa los nombres de los elefantes nota que hay mucho profesionalismo, oficio, madurez y virilidad. También hay goles y experiencia. El obstáculo principal: hay un país económicamente precario detrás, y piel negra sobre el cuerpo de los players. Dos cualidades que para la política institucional de la FIFA son difíciles de tolerar.

Mirá qué defensa: Eboué y Kolo Touré la descosen en Inglaterra; Arthur Boka rompe rodillas en Alemania.

En el medio, está el Verón marfileño, Zokora, cuya genética es superior a la del original, desde ya. Lo secundan dos tipos bravos: Touré Yaya, mediocampista indestructible del Barcelona, y Koné, un tipo con la magia de Di María pero aún con más intermitencias que él.


Y encima, arriba tenés a Drogba: quien compite con Rooney a ver quién es más difícil de aguantar, y también por ser el mejor delantero del mundo. Este negro no es más famoso porque nació donde nació, sino ya se estaría cepillando a Scarlett Johanson. Lo acompaña Kalou, otro con la luz de giro puesta, pero dotado de una finísima técnica para definir.



Todo fenómeno entonces, salvo porque Blatter se paranoiqueó y le metió cubito a la pelota en el sorteo para mandarlo al muere con Portugal y Brasil. La ecuación es sencilla: ¿quieren ser el equipo africano que llegue más lejos? Lamentablemente, esta vez no son prioridad, lo sentimos. Eventualmente, traten de ganarle a Portugal, porque el actor de Clear Men vende igual aunque no triunfe, así que tampoco les vamos a malaondear especialmente ese partido.

O sea: Costa de Marfil se tiene que curtir un poco más hasta que la Federación Internacional de Fútbol Asociado se digne a no cagarla como a todo equipo del continente más cagado del planeta. Desconocemos hasta dónde se bancaría este organismo que dos equipos africanos pasen de ronda. Pero bueno, si lo quieren van a tener que imponerse de verdad. Porque ante la duda...

Deseamos profundamente que lo logren. Eso significaría que el funerario conjunto lusitano dejaría de impregnar el mundial con esas lociones mersas y los aromas de cremas faciales y depiladoras. Y confiamos en que así serác uando se enfrenten en el 15 de Junio, dejando un pregnante perfume a vaselina en todo el estadio.

Profecía Final, Grupo C

Grupo C

Inglaterra 3 vs. USA 0
Rooney (ENG) 28'
Gerrard (ENG) 35'
Defoe (ENG) 79 '

Argelia 0 vs. Eslovenia 1
Koren (ESL) 82'

Eslovenia 1 vs. USA 4
Donovan (US)13'
Novakovic (ESL) 52'
Altidore (USA) 47' y 62'
Feilhaber (USA) 85'

Inglaterra 2 vs. Argelia 1
Rooney (ENG) 33' y 37
Mansouri (AR) 90'

Inglaterra (ENG) 1 vs. Eslovenia (ESL) 1
Novakovic 16'
Lampard 41'

USA 2 vs. Argelia 1
Dempsey (p) 24
Beasley 76'
Ghezzal 78'

Clasificados: Inglaterra (1)
USA (2)

jueves, 10 de junio de 2010

Grupo G, tercera entrega

Brasil

Es fácil hablar de esta selección, lo difícil es decir algo que no sepan todos. La premisa que no se puede obviar en todo razonamiento futbolero es que Brasil es, siempre, el equipo que mejor juega con la pelota en los pies; lo que lo pone al mismo nivel que Italia, el conjunto que mejor juega sin la pelota. Esto no depende necesariamente de los players de turno, es una identidad definida que se fue labrando a lo largo del Siglo XX y los pocos años del XXI. Así como los ingleses o los alemanes, Brasil sabe, antes que los intérpretes, a qué se va a jugar.
Que Brasil pierda es posible, lo que no quita que sea una anomalía. Puede pasar, aunque nunca es lo más probable. Generalmente, la verdeamarelha pierde por dos razones: cuando tiene un equipo descomunal enfrente (cosa que no recordamos cuándo pudo haber pasado, quizás ante Italia 1982) o, más frecuente, por su propia desidia, hecha de suficiencia y exceso de confianza en la próxima capacidad. La eliminación con Francia en 2006 fue un claro ejemplo de esto: pasaron sin despeinarse la primera ronda y los octavos, y con la misma actitud de repente se vieron abajo en el marcador contra un equipo relativamente poderoso. Ahí, algunos se acordaron de jugar (el nunca suficientemente valorado Ronaldo, por ejemplo, cuyo despliegue con la panza a cuestas fue conmovedor de ver); otros se dieron cuenta que se iban y empezaron a pensar cómo armaban las valijas para disimular las boludeces tecnológicas y los perfumes que comprarían en el free shop (el sobrevalorado Ronaldinho, jugador emblemático del Siglo XXI: firuletes bárbaros para campañas publicitarias, bastante menos de juego en serio).

Se repiten en estas circunstancias estas normas, con el agregado de que, como no sucedía quizás desde Italia ’90, Brasil trae esta vez pocas estrellas. En parte, porque Dunga es un tipo inteligentísimo (lo era también como jugador). También, porque mucho más no hay. Lo primero que hizo este verdadero prócer de la verdeamarelha fue reeditar las típicas cagadas a pedos que lo caracterizaban como número 5. A todos los viejos y gordos cracks del pasado los limpió de un plumazo. Chau Gordo (cómo lo vamos a extrañar), Chau Firulete, Chau Roberto Carlos, Chau Cafu, Chau Adriano… Y convocó a jugadores quizás un poco menos talentosos, seguramente con menos cartel (en ese momento, ahora ya son estrellas), pero con un hambre terrible, cosa que no sucedía con el jugador brasileño desde hacía mucho tiempo. La jugada le salió bien: luego de abrochar a la inverosímil Argentina del Coco Basile en la Copa América, todas las estrellas morían por volver y Dunga los hizo curtir bastante hasta darles chances (a algunos, como Ronalidnho, que la desperdició en los Juegos Olímpicos de Beijing). Finalmente, quedó la base con la que arrancó, pero mucho más fortalecida por la experiencia de jugar juntos durante 4 años y, encima, con varios éxitos en el lomo, como ganar la Copa Confederaciones, las Eliminatorias…

Lo curioso de estas últimas generaciones de Brasil es que las estrellas están ahora en la defensa, lo que debería hacerlos más temibles que nunca: sacando a los laterales (siempre os melhores do mundo), el verdadero talón de aquiles de los brazucas ha sido siempre la pareja de centrales (basta con recordar a Junior Bahiano) y el arquero. Pues bien, cagamos: ahora tienen a Lucio –quizás el mejor del mundo en su puesto– y Juan –de primerísimo nivel también. Encima, tienen a uno de los tres mejores arqueros del planeta: Julio César. Para colmo, de 4 juega Maicon, que es tan bueno como el viejo Cafú, pero viene en versión patova. Del otro lado, está Gilberto Melo, que quizás sea el peor de los 4, pero tan malo no debe ser porque Dunga lo elige cuando podría poner a Dani Alves ahí, aunque no sea su puesto natural. Más claro todavía: Brasil se da el lujo de tener al 4 del Barcelona –que debe ser el mejor lateral del universo después de Maicon– en el banco.

Por suerte, el medio es más flojito. El 5 es un poco picapiedras –el otro Gilberto, suponemos– y al lado está Elano, que siempre anda con la temperatura bajo 0. Está también Kaká, del que tememos asegurar que está terminado porque no deseamos que se enoje y nos quiera demostrar lo contrario. Si lo hiciera, el resto de los equipos debería contentarse con el segundo puesto. Para ser el mejor del mundo no le falta nada más que un poco de azúcar y ganas. Por suerte está en el Real Madrid, por lo que ya se debe a haber acostumbrado al sabor amargo. Como cuarto volante, un tipo que mete miedo: la bestia Baptista, al que todavía nadie pudo descifrarle el puesto, pero físicamente es un animal (si no pregúntenle a Ayala) y le pega como un caballo (para más referencias, dirigirse al campo del Sr. Abbondanzieri).

Arriba andan flojitos, menos mal. Luis Fabiano es exquisito, pero bastante intermitente. Al lado otro con el mismo síndrome: el mimoso Robinho, jugador que no terminamos de comprender. Hay días que es Garrincha. Otros es Saturno. El resto es relleno, pero como es brasileño, ya lo sabemos: la tocan siempre y le pegan bien todos.

Pero entonces, ¿Quién podrá salvarnos de que estos conchudos sean campeones otra vez? ¿Quién nos protejerá de estos forros, que con socarrona sonrisa gritarían “hexacampeào”?

La respuesta es… ¡Superblatter!. Es para sospechar que el próximo Campeonato Mundial, 2014, se juegue precisamente en el país del carnaval. Y, por la salud de todos los hinchas que vayan allá, mejor que lo ganen los locales, porque otro maracanazo no se van a bancar. De lo que se infiere que está jodido que la FIFA les permita el campeonato ahora. Arriesgarse a que cualquier equipo gane 2 veces seguidas la Copa es mucho. Conclusión: a lo sumo llegarían a semis (con suerte, lo dudamos). Pero algún árbitro asiático, si es necesario, se equivocará, lo que permitirá una reparación oportuna en la próxima cita mundialista. Reparación que seguramente sea útil a los fines obvios de 2014. Así que miremos el mundial tranquilos, argentinos resentidos, amantes del bilardismo y otros cultos autóctonos. Por segunda vez, a ellos no les toca. Qué alivio.

lunes, 7 de junio de 2010

Profecía final: Grupo B

Grupo B

Argentina 1 vs. Nigeria 0
J. Gutierrez (ARG) 40’

Corea del Sur 2 vs. Grecia 1
Park (CO) (p) 22’
Gekas (GR) 63’

Argentina 1 vs. Corea del Sur 0
Higuain (ARG) 56’

Nigeria 2 vs. Grecia 0
Obbina (NG) 82’
Uche (NG) 86’

Argentina 3 vs. Grecia 0
M. Rodríguez (ARG) 13’
Milito (ARG) 33’, 74’


Corea del Sur 3 vs. Nigeria 2
Obbina (NG) 10’
Lee Jung Soo (CO) 26’
Park Chu Young (CO) 38’
Martins (NG) 64’
Ahn Jung Hwan (CO) 90’

Clasificados:
Argentina (1)
Corea (2)

Grupo G, segunda entrega

Portugal

Lejos de una postura chauvinista, asumamos que este equipo viene robando, hace rato, en la categoría “equipo más puto del Mundial”, principalmente por lo que suma en este rubro Cristiano Ronaldo, sin dudas el jugador más puto de la historia. No hacemos referencia a una condición sexual: antes bien, “puto”, en términos futbolísticos, es un calificativo fundamental para definir a ese jugador que tiene todas las aptitudes como para salvar a un equipo, pero no lo va a hacer, porque algo de la situación lo incomoda, lo predispone mal… jamás lo sabremos. Y no importa. Encima, esa indolencia suele acompañarse con una cara de forro, superado y huele-caca, hecho que se vuelve intolerable cuando te estás quedando afuera de un cuartos de final, por caso. En esta tradición se inscribe la mega-estrella del Real Madrid, lo que quizás le impida ser el mejor jugador del planeta. No hay que confundir este rechazo con envidia: el fanático promedio no reacciona así frente a la belleza masculina. De hecho, Beckham está mucho mejor y encima se la bancó como loco hasta que la osteoporosis pudo con él.

El problema es que el ex-novio de Paris Hilton hizo escuela, y de ahí salen los Simao (en un envase similar a Carlitos Tévez, pero sin verticalidad ni corazón) o los Nani (un Gaitán con menos astucia y velocidad). Por si fuera poco, importaron de Brasil a un amargo como Deco, talentoso pero con el mismo compromiso que nuestro Abelairas y a un tal Liedson, ligerito y preciso, pero primero en la lista de quienes esperan una donación de sangre, cualquier tipo y factor.

Eso sí, para compensar la ola polar en ofensiva, abajo hay una jauría hambrienta de piernas rivales. En primer lugar, no podemos obviar a un verdadero emblema de esta página, el señor (-de pie por favor) Pepe. Esta bestia se para como 5, a veces como 6. Lo acompañan tipos copados como Ricardo Carvalho, Paulo Ferreira y Miguel, que no tienen problemas en interrumpir la carrera de nadie que les toque un poco la pelota. El problema es que estos pibes sólo cuentan con su capacidad destructiva, pero difícilmente puedan interceptar un balón, ni mucho menos jugarlo.

Portugal es un equipo desparejo, al que no le ha tocado un sorteo favorable que digamos. Pero parece que Costa de Marfil se viene sin Drogba y la cosa se simplifica bastante. Las semifinales de 2006 fueron un milagro que obró el iluminado Scolari, un hombre cuyo piso es el cuarto puesto. No hay que atribuirle mérito alguno a ese conjunto de muchachos asustados que condujo el astuto brasileño en aquella ocasión. Ahora, de la mano de Carlos Quéiroz, los lusos lucen más aburguesados que nunca, y con el pánico escénico que los ha caracterizado durante décadas. O sea: vuelve el Portugal normal, ese que le ponés una camiseta pesada enfrente y se frunce. Y eso pasará en octavos o cuartos, no más tarde.

Encuesta

Si los Reales le hicieron una canción a Heinze, ¿qué homenajes artísticos podemos esperar estos días?

a) Los nocheros cantarán con Sergio Romero y filmarán un video clip lleno de pelos.
b) Fine Young Cannibals editará un corte en honor a Clemente Rodríguez.
c) La Camerata Bariloche estrenará “Opus Bolatti”.
d) Marta Minujin presentará su happening “Bosque de Palermos” en la plaza Retiro.
e) Pozo participará del nuevo disco de Marcela Morello y de paso se la empoma.
f) El hijo de Caniggia imitará a Páez Vilaró y le regala a Maradona una pelota pintada por él.
g) Adriana Varela versionará “El sueño del pibe” narrando la historia de Garcé.
h) Un grupo de escultores argentinos realizará una estatua de granito con la figura de Samuel. Pasarán varios días hasta que sus compañeros en Pretoria descubran el original.

domingo, 6 de junio de 2010

Grupo G, primera Entrega

Corea del Norte

Al revés de lo que cree la mayoría de los fanáticos, el rol de Corea del Norte es esencial en Sudáfrica. Se trata del único país marxista-leninista del mundial, y eso no es poca cosa: significa que están perdidos. Claro, la FIFA no necesita demasiados artilugios para detener a los zurdos orientales, porque en rigor se van a auto-eliminar. Pero nos gustaría ver alguna escenita de choreo retro al seleccionado de izquierda, como aquel fabuloso 4-3 de Bélgica ante URSS con dos goles en offside o la increíble mano del gordo en 1990. Curiosamente, en Korea-Japón, apenas hizo falta un par de fallos para tirar abajo a China, “un equipo de playstation”, como lo definió el Bambino, en esas agitadas noches de FOX.

Pues bien, de todos modos, este equipo trabajador, que codo a codo peleará por imponerse a su rival pues tiene un destino histórico de victoria. Es probable que para cuando éste se realice estemos muertos, pero la reivindicación valdrá para todos. El conjunto se hace de la voluntad y la fuerza de todos sus integrantes, distribuidos criteriosamente en diferentes funciones según sus aptitudes y actitudes, supervisadas por la racionalidad del líder Kim Jong-Hun, comandante de este proyecto.

Convencidos de que sólo el trabajo los hará libres de errores, irán por la gloria un montón de laburantes torneados y sudorosos dispuestos a dar todo por repetir la actuación que tuvieron en su única participación mundialista, en Inglaterra ’66, cuando alcanzaron los cuartos de final, luego de haberle ganado a selecciones como la de Italia. Creemos, sin embargo, que deberían conformarse con bastante menos que eso, quizás con el difícil pero no imposible objetivo de marcar un gol. En esta dirección, esa posibilidad puede recaer sobre sólo un hombre: Hong Yong-Jo, un intrépido y romántico héroe que, buscando desafíos mayores, emigró de Corea del Norte para ir a la siempre competitiva liga de Rusia, para jugar en el mundialmente famoso F.C. Rostov. Ojo con este, que tiene un promedio de gol de 0,17 por partido, y hace 8 que no convierte, así que en cualquier momento podría tocarle. A su lado, para alimentarlo, está el mellizo Jong Tae-Se. Aunque en el fondo, todos los planes dependen del armador, Mun In-Guk, quien deberá distribuir equitativamente la pelota.

Creer que Corea pueda repetir los milagrosos cuartos del ’66 es una utopía. Es imposible, pero una buena excusa para andar.

sábado, 5 de junio de 2010

Grupo A: la profecía final

Grupo A: profecía final

Sudáfrica 1 vs. México 1
Salcido (MX) 33’
Mphela (SD) 78’

Francia 2 vs. Uruguay 0
Gorcouff (FR)12’
Anelka (FR) 40’

Sudáfrica 1 vs. Uruguay 1
Pienaar (p) (SD) 22’
Forlán (UR) 28’

Francia 1 vs. México 3
I. Castro (MX) 39’
Vela (MX) 79’
Govou (FR) 81’
Hernández (MX) 88’

Sudáfrica 1 vs. Francia 0
Mokoena (SD) 84’

México 3 vs. Uruguay 0
Bautista (MX) 20’
Castro (MX) 48’
Osorio (MX) 60’

Clasificados:
México (1)
Sudáfrica (2)

Grupo F, última entrega

Italia

¿Qué decir del último campeón? Como en la guerra de las galaxias, los mundiales ponen en escena siempre la misma historia entre el bien y el mal. Así como Brasil, mal que nos pese, es el mejor equipo ofensivo, de incomparable juego asociado y de insuperable toque, Italia es el Darth Vader del espectáculo (de hecho, el perfil que nuestro queridísimo gordo tiene como técnico debe ser entendido desde la consideración de su prolongada estadía en Nápoles, ocasión en que debe haber pactado con el lado oscuro).

Italia es la quintaesencia del cálculo, la especulación y los hechizos. Es como esos animales que se hacen los muertos para cazar. Los tanos se repliegan, parecen erráticos, impotentes, inofensivos y el rival de turno (sobre todo si es un equipo chico) entra como caballo: ataca una vez, gana confianza y a la segunda… contrataque y gol de la azurra. Y si Italia mete el primer gol, bueno, empieza una tortuosa historia de frustración.

Que Italia no tenga casi nada no tiene ninguna injerencia en el resultado que pueda obtener. Lo mismo corre para el lado de los buenos: puede que Brasil venga a un Mundial sin estrellas, igual meten miedo. Es que ambos son equipos que desde el origen han jugado a lo mismo, más allá de algunas ligerísimas modificaciones. En el caso de los tanos, ya sabemos que van a jugar con 4 atrás, tres o cuatro volantes que no pasarán la mitad de cancha y uno o dos robinsones para hacer la patriada en el contragolpe.

Se repiten en Sudáfrica casi todos los protagonistas de la gesta en Alemania 2006. Está Buffon, el mejor arquero del mundo, Cannavaro, Zambrotta, Gatusso, Pirlo, Camoranesi, De Rossi, Gilardino y un montón de muchachos de relleno. O sea: más o menos igual que en el Mundial anterior. Sin dudas, la única diferencia es la progresiva vejez que se observa en los muchachos, que, creemos, les impedirá siquiera llegar a semis. Para decirlo claro: todos los indicios apuntan a un desempeño equivalente a México ´86, donde se vio a un montón de señores sin mucho hambre y con demasiadas ganas de cumplir e irse.

Da un poco de pena, porque veremos desaprovechar a dos verdaderos cracks: el mejor carrilero del mundo, Danielle de Rossi, y un clon del viejo Figo, Fabio Quagliarella. Estas dos bestias se van a quedar con las ganas, se cansarán de arengar a un grupo de célebres jubilados que, por más buena voluntad que tengan –y dudamos que la tengan–, no van a poder levantar las piernas después del segundo partido.

Lippi, el dt campeón, nos recuerda mucho al Bilardo del Mundial ´90, Confía en que los obradores del milagro en Alemania puedan repetir. O bien, prefiere malo conocido que bueno por conocer. En cualquier caso, el puro oficio los llevará más allá de la primera ronda; el reuma los traerá a casa para retirarse.

domingo, 30 de mayo de 2010

Ecuación Nº4

Click en la imagen.

Grupo F, tercera entrega



Nueva Zelanda

Apodados con el originalísimo mote de “All whites”, esta selección cuadra perfectamente con el perfil de partenaire simpático, ese cuyos partidos vamos a mirar haciendo fuerza para que le entorpezcan la tarea a los equipos grandes. Cuenta para sí con un gran entusiasmo y una noble vocación ofensiva, aunque carece de jugadores, historia, y ayuda alguna por parte de la FIFA.

Esta pobreza se agrava por la falta de experiencia tanto individual como colectiva y se vuelve peligrosa por una actitud y disposición en extremo ingenuas. Acostumbrados a ser segundos en la zona oceánica, este equipo se forjó jugando de manera ofensiva para ir por su destino. Claro, si tus rivales son Nueva Caledonia, Fiji, Vanuatu, Islas Salomón o Islas Cook y no salís a atacar… Ojo, debe reconocerse que le ganó en repechaje a la siempre peligrosa selección de Bahrein.

Es difícil encontrarle mérito alguno a los kiwis –tal su otro apodo–, aunque un poco de ingenio y buena voluntad permite reconocer al menos la obviedad de que juegan sin presión. Para los oceánicos, estar es un mérito y equivale a la vuelta olímpica. Todo lo que pueda pasar de ahora en más es bonus.

En lo específicamente técnico, poco hay que decir. El capitán, mentor, superestrella, factotum, voz cantante, ídolo, líder del vestuario, hombre de confianza del técnico, portavoz de los reclamos salariales del plantel, referente, en fin, el único jugador realmente profesional del equipo es un tal Ryan Nelsen, defensor central que cada tanto se gana un lugar en el banco del Blackburn Rovers, equipo que cada tanto gana un partido en la Premier League inglesa. Para el técnico de Nueva Zelanda, Rick Herbert, se trata de Nelsen y 10 más. Gracias a él, y al discretísimo arquero Paston, que atajó un par de penales en la instancia decisiva, los neocelandeses están en Sudáfrica.

Aparentemente, los otros jugadores a considerar son Smeltz y Killen, que forman el dúo de ataque. Las credenciales de estos muchachos –que seguro deben preocupar a Bilardo (ya debe haber averiguado cómo se llaman sus esposas, hijas, qué parientes muertos tienen para ver por dónde desconcentrarlos) – son tan prestigiosas como las de Nelsen. Uno es goleador de la siempre respetable Liga Australiana. El otro es el cuarto delantero del Celtic de Escocia. Por suerte, en el banco va a estar la promesa juvenil Chris Wood, cuyo apellido es toda una metáfora de sus cualidades.

Dicho sin eufemismos, hasta a Caruso Lombardi se le complicaría rescatar algo de estos impresentables jugadores. No hay ninguna posibilidad de que saquen un punto.

sábado, 29 de mayo de 2010

Ecuación nº 3

Click en la imagen para ver el resultado.

Grupo F, segunda entrega

Paraguay

Los integrantes de este staff lamentamos con hondura que el fixture haya cruzado a nuestros dos equipos favoritos –después de cualquiera que dirija el gordo, claro– en la fase inicial. Italia y su correlato latinoamericano están siempre en nuestros corazones futboleros, por ese apego histórico a la avaricia y ese desprecio fabuloso por la estética.

Asumimos, sin embargo, que esta versión que conduce Gerardo Martino es, como mínimo, una perversión del tradicional fútbol guaraní. Lo sabemos alejado de ese emocionante conjunto de torneados y rojizos albañiles estilo Carpani, que resistían con hidalguía los embates enemigos a la espera de un pelotazo milagroso para alguno de los grandotes de arriba. Desde los inicios de su gestión, Mr. Bielsita ha promovido un juego vertiginoso, vertical, con tenencia de pelota y presión bien arriba para recuperar. Una osada y heterodoxa estrategia que pareció dar muchísimos frutos al comienzo, cuando punteó las Eliminatorias. Luego se fue desvaneciendo, hasta regresar a un 4-4-2 menos arrojado. Es de esperar que para el Mundial la esencia se imponga y volvamos a ver la voluntad férrea y mezquina que aprendimos a querer.

Lo de Cabañas produjo sin dudas, más de un dolor de cabeza en tierras paraguayas. Para este staff, unas lágrimas: es/era uno de los mejores diez delanteros del mundo. El paseo que nos pegó la última vez en Asunción dio ganas de aplaudirlo. Sin embargo, este país se puede sobreponer, echando mano a su especialidad: los productos de imitación.
Así, al original Abbondanzieri, en Paraguay tenemos a Bobadilla.
¿No hay Zanetti? En 10 pesos sale un Denis Caniza.
Acá faltan Trottas, pero con 5 mangos conseguís un Julio Cáceres.
Si se te rompe está el otro Cáceres, Marcos.
Un Rafa Márquez es imposible, un Morel Rodríguez está al alcance de la mano.
No hay Beckham, pero por el 20% de lo que sale llevás un Roque Santa Cruz.
Si Mascherano es para ricos, el pueblo se conforma con Ortigoza, que además es más rendidor, sólo que vino malformado de fábrica.
En suplentes también hay, Jhonatan Santana te rinde como un alemán cualquiera, viene con una marquita en la garganta, por eso es más barato.
Si el bolsillo no alcanza a un Luis Fabiano, te puede conformar un Cardozo.
¿Se te rompió Cabañas? Se reemplaza con un Haedo Valdéz o un Lucas Barrios, que es paraguayo trucho, todo un pleonasmo.
Esta verdadera segunda selección dará pelea, sencillamente porque está en el espíritu de este pueblo hacerlo. Como hemos visto, a este plantel no parecen entrarle las balas. Esperamos con ansias el espectáculo que darán frente a Italia, en una verdadera fiesta del cálculo. Lo único que genera dudas es el síndrome Marcelo que podría afectar al discípulo, aunque confiamos en que el coraje de los titanes inspirará suficiente temor en sus rivales como para pasar de ronda.

Pronóstico: La pérdida de Salvador Cabañas hizo que cambiáramos nuestro pálpito: íbamos a decir semifinalistas, ahora decimos que se quedan en octavos.

Encuesta nº 8

Ahora que Dalma está buena, ¿qué otra pariente de futbolista se va a destapar después de Sudáfrica?

a) La hermana de Crhistiano Ronaldo.
b) La hermana de Messi.
c) La hermana de Ronaldinho.
d) Me interesaría saber más de la madre de Jonás Gutiérrez.
e) Ojo con la tía de Bolatti., la vi en abuelitas cachondas punto com.
f) No sé, yo a la mamá de Higuaín le doy.
g) Me parece que se viene la hija de Heinze.
h) La hermana del Patrón Bermúdez va a aparecer en lo de Anabella Ascar.

Grupo F, primera entrega

Eslovaquia

Como señalamos anteriormente, es fundamental diferenciar a Eslovaquia de Eslovenia. Sabiendo esto, pasemos a lo que les importa a millones de fans: ¿A qué carajo van al mundial?

Más allá de los méritos futbolísticos, este equipo está en Sudáfrica porque ese es el karma de un par de sus miembros. La duda es si lograrán atravesarlo o si éste insistirá en aparecer en las próximas citas mundialistas.

Es necesario explicarlo: resulta que la familia Weiss es prácticamente dueña del fútbol en estas tierras que fueran parte de la desaparecida Checoslovaquia. El primero de todos fue Vladimir Weiss, quien llegara a jugar la final del mundo en 1962. Este señor, difunto como su país de origen, tuvo un hijo al que llamó Vladimir Weiss, en una muestra de narcisismo flagrante. Curiosamente, y en un caso que llamaría seguramente la atención de Freud, Vladimir Weiss II también se dedicó al fútbol, y jugó en el combinado checoslovaco durante varios años, lo que le permitió participar activamente en Italia 90. No hace falta ser muy imaginativo para suponer lo que sucedería después. Vladimir Weiss II conoció una chica de buena familia, gauchita y de su casa, y formó un hogar con ella. Y finalmente llegó el varoncito, quien fue bautizado como… Vladimir Weiss. Está claro que el destino del pequeño Vladimir Weiss III estaba escrito. Su carrera futbolítica comenzó a desarrollarse a la par que su padre jugaba sus últimos cartuchos en el profesionalismo y empezaba a jugar los primeros en la dirección técnica. La carrera de ambos fue existosa: Vladimir Weiss II se hizo finalmente cargo del seleccionado de Eslovaquia. No sorprendió entonces que convocara, entre otros muertos, a Vladimir Weiss III. No hace falta ser profeta para aventurar que en el Mundial 2022 el técnico será éste último, y no nos extrañaría que en ese plantel apareciera un Vladimir Weiss IV. Pero también podría ocurrir que Vladimir Weiss tire la chancleta en medio de un partido, se retire, diga que su vocación es patinar sobre hielo, se asuma gay y rompa relaciones con su padre. Nos gusta más esta segunda opción.

El resto es anecdótico. Eslovaquia es un equipo duro, que juega 4-4-2, y que tiene como figura a un jugadorazo, Marek Hamsik, que la rompe en el Nápoli. Es un jugador muy interesante. Si el enano Morales de Vélez tuviera físico y espíritu de deportista, podría jugar como él. Ese es todo el talento que hay. Después está Skertl, un buen defensor del Liverpool.

Pronóstico: ojo con estos muchachos. Impresiona el sentido colectivo que tienen, y van a pelear el segundo puesto con Paraguay. El día del sorteo, no parecían con chances. Pero la pérdida de Salvador Cabañas les abre una posibilidad.

martes, 25 de mayo de 2010

Grupo E, cuarta entrega

Holanda

¿Qué se puede decir de este equipo que no se haya dicho antes? ¿Hablamos de su extraordinario poder ofensivo, orden, capacidad de agrupamiento, facilidad para desdoblarse en defensa y en ataque, de su coordinación incomparable? Estos y otros atributos son meros clichés para describir a cualquier conjunto holandés desde 1974 para adelante y, en cierta manera, siempre están presentes. Como la indolencia y el frescor son también tradicionales tópicas de la naranja mecánica. Este mundial, sospechamos, será obligatorio mencionar tales cualidades, porque, en líneas generales, hablamos de más de lo mismo.

Aún a riesgo de pecar de ingenuos, nos atrevemos a aseverar que Holanda va a estar, al menos, entre los 4 primeros, y si no decimos campeón es porque los tulipanes no son confiables. La racionalidad que los caracteriza hace que, para ellos, la matemática funcione de un modo que en Sudamérica no podemos tolerar: mientras que para nosotros ser segundo o tercero es más o menos lo mismo que último, para ellos no. Campeón sale uno solo, dicen los civilizados, y lo importante para ellos es hacer un papel que esté dentro de las posibilidades del equipo. Son tan asquerosamente racionales que se dieron el lujo de ir a Alemania 2006 a foguear pibes para Sudáfrica 2010. Y hasta ahora les ha salido bien.

Lo decimos sin pudores, y nos bancamos la que venga. Holanda tiene al mejor jugador del mundo: ARJEN ROBBEN. Este tipo sabe todo: va por cualquiera de los dos costados (para desbordar o encarar hacia adentro), tiene una técnica y remate exquisitos, una visión de juego envidiable y, a pesar de su aspecto de viejo choto, es joven. Ofrece el plus, además, de tener un carácter fuerte y saber pegar unas cuantas puteadas cuando es necesario, algo que quizás entibie un poco el pecho de los naranjas. Tampoco somos ilusos: contagiarles ganas de vencer sería demasiado.

Impresiona la calidad de figuras que acompañan al pelado: en el medio sobran tipos sin sangre como Rafa Van der Vaart (una suerte de Bolatti patovica), Van Bommel (un clon de Van der Vaart pero más malo) y un tipo jodidísimo como De Jong, el único que le pone algo de fuego y garra de verdad. A veces juega Wesley Sneijder, que es como si Morel, el de Tigre, hubiese nacido en Rótterdam.

Abajo está el interminable Gio Van Bronckhorst, como siempre en el carril izquierdo. Por el otro lado juega un ingenuo Heitinga, que para darnos una idea juega en la defensa del Atlético Madrid, que equivale a decir que hay que atacarlos por ahí. Los centrales son sabios y rústicos a la vez, Mathijsen (ojo, da gusto verlo pegar patadas) y Ooijer (bien arriba) son bravos de verdad. Skelenburg, algo así como la versión europea de Javi García, se puede quedar tranquilo.

Se sospecha que el módulo será con dos mediapuntas y un solo delantero. Imaginamos al bueno de Robben por la derecha y por la izquierda a Van Persie, un cagón de aquellos. En el medio podría ir Huntelaar, un centrodelantero que viene de fracasar en el Real Madrid (cosa que no es medida de nada, en un equipo tan desequilibrado cualquiera puede comer banco) y en el Milan (algo bastante similar). Ojo que si no anda bien, se viene Eljero Elia, que viene entonadísimo. En el banco esperan los inexpresivos Kuyt y Babbel, dos esquimales.

Va a dar gusto ver jugar a este equipo. Posiblemente nos emocione su juego en la primera fase, e incluso un buen cruce los podrá frente a equipos con la misma dosis de amargura, lo que hace presumir que llegarán lejos. Para nosotros, llegan a la final. Por si hace falta aclararlo, la pierden.

Te bancamos, Gooch

Una pena, Gooch no se recuperó

A pesar de que el técnico lo esperó. Aún cuando los fanáticos lo aman. Nos quedamos sin
Oguchi Onyewu . El zaguero de la selección de Estados Unidos finalmente no se pudo recuperar a tiempo de una operación de ligamentos cruzados, lo que le impedirá participar de Sudáfrica. Extrañaremos sus golpes sin pelota, sus zancadillas, sus codazos. Una lástima lo del ladri este, que tiene ¡triple (Nigeria/Usa/Bélgica) nacionalidad! pero por lo bien que lo han alimentado en USA, juega para ellos. Además de hacer una pasantía en el Milan, no sabemos haciendo qué.

Igual, por lo que vemos en las fotos, parece que él tendrá con qué entretenerse mientras sus compañeros batallan en la cancha.

domingo, 23 de mayo de 2010

Argentina, otra vez

Argentina: Atacan

Messi: No hay dudas de su talento, que es muchísimo. Lo de “mejor jugador del mundo” es un título medio pelotudo, no se pueden comparar puestos distintos. Sí hay que reconocer que en el Barcelona es muy influyente. Está claro que el esquema de Diego no le permitirá lucirse, cosa que mientras obtengamos resultados nos tiene sin cuidado. Se lo ve últimamente con más personalidad, y se rumorea que le demandó un par de cosas al Diego para sentirse cómodo. Suponemos que le pidió que convocara a Gaby Milito, que limpiara a un par de giles, que llevara a su amigo Ustari… No importa para decir qué, ya es bueno que abra la boca. Con suerte hará un par de goles en el Mundial, pero dudamos que haya nacido para romperla en la Selección y, además, lo va a marcar todo el mundo. Nos conformamos con que aporte un par de jugadas por partido y listo. No tenemos un Iniesta ni un Xavi que lo puedan manejar, apenas un Verón viejo e intolerante que pensará por él.

Higuain: este es raro. Lo ves jugar y parece de madera. Es rápido y fuerte, pero nada más. Por alguna razón, tiene un imán con el gol. Define bien, pero además, posee esa cualidad inestimable para su puesto, y que es tener un culo más grande que el de Jennifer López. Titular indiscutido con el autista Lío.

Tévez: es el hombre. No extrañaría que termine de titular, relegando a Messi. Ojo, todavía hizo poco en la Selección, aunque mucho más que Lío (goleador en Atenas 04, por caso). Si no se pasa de revoluciones y se pone a jugar de 3 bis, si aunque sea da un pase cada tanto en vez de encarar derecho al arco, este tipo nos va a llevar lejos, por huevos, calidad y optimismo. Carlitos, es tu mundial. Demostrále a los giles lo que sabés hacer. Y después retirate. Fundamental.

Palermo: claro que va. Una selección como la nuestra siempre necesita esos detalles de decadencia y superchería popular. Lo de Martín ya es más que orto, es algo que no podemos explicar con palabras. Gatti lo dijo bien: “Dios es hincha de Palermo”. Ojalá exista.

Milito: Gaby no, dudamos que lo dejen entrar a la cancha con muletas. Hablamos de Diego. Pasa lo mismo que con Cambiasso: analizado fríamente, es un fenómeno. Pero ese apocamiento, esa mirada sombría, ese andar cansino… Es para dudar, aunque romperla en Italia no sea fácil. Entre los 30, puede ser, pero… ¿entre los 23? ¿Cuántos delanteros vamos a llevar? ¿Quién les va a alcanzar la pelota? Y bueh...

Agüero: no, por favor. Es amargo, inofensivo, medio botinero, medio nabo, bagartero, y tampoco es que la rompa. Es, apenas, ingenioso y raramente hábil, pero nunca lo vimos jugar bien en Argentina. Nos quejamos de Messi, pero este fiambre no aparecería si no le hubiera llenado de humo la cocina a Gianinah. Ojo, Diego, los que somos padres te entendemos. Lleválo, si querés, pero no lo pongas. No aporta nada.

Lavezzi: para el staff de este blog era indispensable. Los milagros de Palermo dependían en gran medida del Pocho, que es bien argento, rolinga y pendenciero. Un jugador bien roña, como los de antes, con oficio y huevos. Y el único que puede desbordar. Una lástima, Diego, ahí no coincidimos.

Grupo E, tercera entrega

Japón

Hace rato que este equipo viene progresando y este va a ser el Mundial en que lo demuestren. Con los equipos orientales cualquier cronista se siente tentado a escribir lo de siempre: que son rápidos, que tienen mucha disciplina y rigor táctico, que carecen de técnica pero están absolutamente mecanizados y que quizás les falte algo de chispa. Lo peor de todo es que algunas de estas obviedades –que cualquier abuela podría imaginar– siguen cierto ciertas.

Todavía debe dolerles a los nipones la eliminación en primera fase del 2002. Ahí sí tenían un equipazo, con los inolvidables Nakata y Takahara. Difícilmente vuelvan a tener un conjunto tan bueno. Sin embargo, ahora el sorteo los ha beneficiado y quienes hacemos esta página nos aventuramos en asegurar que lo veremos en octavos, quizás cuartos de final (esperamos novedades de nuestro profeta, que está bastante pajero).

Lo que nos inspira respeto es, primero, la confianza que se tiene el conductor. Takeshi Okada, que de el se trata, se ha puesto como objetivo arribar con este grupo de solidarios guerreros a la semifinal. Asegura que tiene la mente “puesta en ganar frente a los mejores del mundo”. Dos conclusiones podemos sacar de esta actitud. La primera, que a pesar de ser la tierra de la tecnología, en Japón también se usa el casette. La segunda: qué miedito, cuando a un japonés se le mete algo en la cabeza suele ir con todo tras el objetivo.

Como mayor novedad, debemos señalar que Japón tiene un arquero decente. Más precisamente, tiene un arquero, toda una novedad para los equipos orientales. Narazaki, un veterano con más aspecto de arquero de Aldosivi que de una selección mundialista. Igual, alguien con nivel de Nacional B ya es un avance para las tradicionales limitaciones de los goleros orientales. Además, su linaje budadharma lo hace sin duda transmitir paz y luz ,en un puesto en que es tan valiosa la calma y la seguridad.

Abajo hay ya otro tipo de disposición. El líbero es un jugador muy interesante llamado 田中 マルクス 闘莉王,, que podríamos traducir como Marcus Tulio Tanaka, cuyo origen es… ¡brasileño! y al que le dicen, sencillamente, Tulio. Este hijo de padre brazuca y madre ponja se tomó el palo de Brasil a los 15 para ir a la tierra materna en busca del mango. Y lo logró: hoy es el líbero de esta selección y atraviesa el mejor momento de su carrera. Es una buena síntesis: algo de técnica brasileña, mucho de actitud nipona. Claro, si hubiera salido al revés no estaríamos hablando de un jugador de fútbol. Alrededor de él hay 3 tipos que son como Gary Medel: pueden jugar de cualquier cosa y en todos los casos son insoportables, pegajosos, ríspidos, golpeadores. Como otros orientales pero saludablemente alimentados, sin kilos demás producto de tanto chivito y pilsen.

En el medio hay un tipo que se destaca en serio, hombre que fuera definido por Gordon Strachan, un escocés que dirigía al Celtic, como “uno de los armadores más maravillosos que vi en mi vida”. Desconocemos el contexto en el que pudo haber vendido tamaña bolsa de humo, pero nos imaginamos que fueron declaraciones a la prensa. El tipo en cuestión es Kengo Nakamura, un creativo con bastante ingenio, similar a varios talentos de su especie. Es lento, le gusta jugar paradito, sin agitarse, en tres cuartos de cancha ajena, moviendo la pelotita para los costados a la espera de meter un pase gol. Cada tanto, apila un par de tipos para sacar un remate de media distancia. Es el dueño de los tiros libres. Y juega cuando quiere. Un clásico diez estilo freddo. Todo lo que pueda inventar Japón depende de él. El resto acompaña.

Arriba está el hombre que, para nosotros, integrará el terceto de revelaciones de este mundial. Shinji Okazaki viene subiendo su promedio de gol año a año, y no nos sorprendería que esta especie de Romario japonés anote al menos 4 goles en la Copa Mundial (nuestro profeta dice que dos a Camerún, uno a Dinamarca y uno a Paraguay, en octavos). Es un chiquitito parecido a Cardetti, pero menos pelotudo, por suerte para él. Lo afirmamos sin tapujos, Okazaki la va a dejar chiquita, apelando a su movilidad y oportunismo.

Así, el equipo tiene su columna vertebral bien armada, el resto es relleno. Difícilmente hagan piruetas o movimientos sorprendentes. Seguramente no nos emocionen. Pero la recta actitud los llevará lejos.

sábado, 22 de mayo de 2010

Profecía nº 6

Tres agentes


Nuestro profeta ha regresado de unas buenas vacaciones en una exótica playa de la polinesia, decorada con los primeros estallidos de la primavera. Se lo ve repuesto y entusiasta, aunque no cesó de tener visiones durante sus jornadas de descanso.

Según nos refirió, una de ellas se presentó a través de una serie de episodios extrañamente articulados, piezas de un rompecabezas que comienza a cerrar. Nuestro crédito luminoso afirma que, en ocasiones de relax en la hamaca paraguaya que alquilaba al borde del Pacífico, apareció Quentin Tarantino repetidas veces. Bajo el disfraz de heladero, portando heladeras con coca, actuando de artesano hippie -entre otros camuflajes-, el hombre presentábasele a proyectarle escenas de una extraña historia que se veía sobre una sábana atada entre dos cocoteros.

El rompecabezas había que armarlo siguiendo a tres tipos que parecían infiltrados en la concentración de un equipo sudamericano de fútbol, que está jugando un campeonato mundial. Uno es morocho, levemente canoso; es el negro resentido. El otro es gordito y desangelado. El tercero es un Cabezón bastante fulero. Cada tanto hay imágenes de algunos de ellos en el pasado, en el que se han cruzado más de una vez.

Hay un cuarto sujeto, con menos presencia. Es el negro bueno, que también anda moviéndose en las tinieblas de ese centro deportivo, situado en algún lugar de Sudáfrica. Se trata de uno de los ayudantes del Director Técnico, quien ostenta un pasado glorioso como jugador y tumultuoso en su vida privada. Estos dos fueron compañeros de esta misma selección 25 años atrás.


Por un lado está la historia del Manager, con trastorno obsesivo compulsivo y psicosis al mismo tiempo. Este hombre, que es feo y aparatoso, cansado de los desplantes del entrenador de una selección sudamericana, decide dar un golpe fatal a pocos días de comenzar el campeonato mundial.Sabe que no puede hacerlo por sí mismo, pero contrata a alguien que, sabe, es vulnerable y se encuentra resentido con el dt: el negro canoso. Se trata de Miguel, un morocho sombrío y mediocre pero con gran capacidad de supervivencia. A partir de allí vemos muchos flahsbacks sobre la relación del DT y el manager, en las que se los ve como entrenador y jugador, respectivamente, a lo largo del tiempo, con peleas y traiciones varias. De paso vemos también el pasado de Miguel, su precario talento como jugador. Se lo ve incluso como ayudante de campo del ahora DT, aunque rápidamente se da a entender que fue despedido por éste. Los raccontos se intercalan con escenas de negociación entre el ideólogo y el ejecutor, quien acepta la tarea de indigestar al DT.


Hay un segundo relato, que gira entre un padre y un hijo. Estamos hablando de el Presidente de la Asociación, jefe de jefes. El hombre, con el aspecto que tendría Al Capone si se hubiera dedicado a la construcción, encarga una ardua tarea a su propio hijo, un oscuro entrenador, conferencista, hablador profesional, pero ciertamente inepto, cualidad que su padre se encarga de remarcar con frecuencia. El pacto que une a estos personajes es el siguiente: proteger al DT, no porque lo quieran, sino porque esperan que fracase; ya tienen cerrados ciertos negocios y sobre todo quieren impedir que el Manager acceda al poder, y menos que pudiera tener éxito. Se ven episodios pasados en el que vemos pelear al jugador y ahora entrenador despreciando y atacando al alto mando y a su hijo bobo. Se ve la burla de este hombre hasta luego de haber obtenido el título mundial.


La trilogía de los agentes se completa con el Cabezón, que es un ex-compañero del entrenador que se infiltra a pedido de éste para vigilar al manager, de quien se sospechan intenciones de golpe. Advienen imágenes de grandes momentos de la vida deportiva de ambos, compañeros en la gesta mundial, y diversas peleas con sus oportunas reconciliaciones, y en la misma sintonía a estos dos interactuando con el manager, su ladino ayudante, el mafioso y su hijo idiota.


El hecho es que los intereses de los tres agentes se cruzan, y el primero en ligarla es el pibe tonto, a manos de Miguel. Se cruzan en la cocina de la concentración, y al verse descubierto, el negro resentido lo ejecuta sin problemas, desoyendo incluso el ofrecimiento de ser ayudante de campo del próximo DT que su padre contrate. Nada, el negro le pega dos tiros y lo corta en pedazos que esconderá en una gigantesca heladera, para sacar en la noche siguiente hacia no sabemos dónde. Sin embargo, el altercado le impide envenenar al entrenador, porque cuando apenas termina de cortar y embolsar al hijo bobo del presidente, irrumpe el Cabezón.


Pasan días en que ninguno despega un ojo del otro, hasta que finalmente se da la oportunidad de que queden solos en un vestuario. No sabemos qué pasa, pero se ve salir solamente al morocho. Más tarde nos enteraremos de la colaboración de un jugador símbolo del plantel, pelado y de barba candado. De él se puede saber que hace 50 años, su padre y el manager fueron íntimos amigos.


De a poco hacen aparición escenas de un pasado en el que el entrenador y uno de sus ayudantes de campo compartieron en la gesta mundial. Se ve al ahora colaborador darle un pase importante al ahora DT.


Finalmente, el negro resentido está a punto de consumar el plan: ha conseguido hacerse de un plato de mollejas que el pelado jugador símbolo le alcanzará al entrenador, quien posee una gran confianza en él. El traidor está en camino por un pasillo, pero es interrumpido por alguien. Se oyen disparos, está muerto.


Pocos minutos después, vemos al anteriormente mencionado ayudante de campo enfrentar, en el frío vestuario, ahora al enviado del Manager. Es un encuentro entre dos negros, uno bueno y otro malo. Reflexionan sobre la traición y la lealtad, lo bueno y lo malo, lo rico y lo feo. Se entiende que el negro bueno acaba de aniquilar al jugador desleal. Saben que solo uno saldrá vivo de ahí, pero nadie se anima a disparar. La puerta del vestuario se abre, es el Manager. El negro bueno, el ayudante del ahora técnico, aprovecha el instante para disparar y matar al negro resentido. No vacila y vuelve a disparar, ahora acierta en la frente del Manager. Tanto alboroto llama al vulnerable entrenador, que llega agitadísimo (está bastante excedido de peso) al lugar. Al ver los dos fiambres chorreando sangre y a su amigo, ayudante y ex compañero con el arma en la mano, comprende que todo terminó.


-Siempre te tengo que estar ayudando -ríe el héroe, que se abraza al DT.

El relato termina con una escena del pasado: es la gesta mundial, vemos al Negro bueno darle un pase al ahora DT, y cómo éste emprende una carrera en que gambetea a seis rivales y convierte un gol.

Nuestro profeta aseguró que Tarantino se portó muy amablemente con él mientras proyectaba las imágenes en la sábana, y que le aseguró que todo era apenas una parte de una historia que se completará en las próximas vacaciones. El problema es que a nuestro crédito se le acabó el dinero y tendrá que ahorrar unos cuántos meses para poder volver a esas bellísimas playas.

Grupo E, segunda entrega

Camerún



A la gente mayor, este equipo lo remite al boludísimo personaje de Caloi. A los más jóvenes, a ese delantero bien bicho que es Samuel Eto’o. Según las publicidades, la onda es el inefable Roger Milla, que con la que habrá cobrado bien podría arreglarse el piano, al que le están faltando un par de teclas.

A falta de Jamaica, el verde, rojo y amarillo lo ponen estos muchachos, supuestamente simpáticos e ingenuos pero que a la hora de marcar te cagan a patadas como ninguno. Eso sí, después sigue la típica auto-estigmatización: te ponen carita de inocentes y se disculpan respetuosamente, apelando a la pena que históricamente dan los africanos. Y así consiguen terminar el partido, al menos, con 9 o 10 jugadores, cuando en realidad no hay match en el que no merezcan tener 5 o 6 expulsados. Lógicamente, la FIFA les hace esa concesión precisamente porque tiene mil maneras de cagarlos: anularles goles insólitos, cobra goles insólitos para los contrarios, hacer la vista gorda en foules europeos… Un repertorio al que la institución comandada por Blatter nos tiene acostumbrados.

Si bien ahora la van a querer caretear y harán llegar lejos algún país africano, sospechamos que el beneficiario de estas estrategias de marketing no va a ser Camerún. Para empezar, el equipo es dirigido por el amargo (y helado) Paul Le Guen, un tipo de pocas pulgas y bien amarrete. Sus equipos son más bien conservadores, bien parados en el medio y con mucha predisposición para pasar desapercibidos, sin recibir goleadas ni dibujar milagrosos triunfos. Camerún, como su técnico, viene a fichar tarjeta y se va.

Siguiendo con la antipatía, tenemos nada menos que a Samy Eto’o, un jugadorazo, que si fuera brasileño rankearía para mejor del mundo, pero bueno, a quién le vendés un africano. Tiene todo, aunque ya empiezan a asomar síntomas de vejez: define como nadie en el mundo, aunque ha perdido velocidad y, sobre todo, ganas. Además, tiene la actitud más individualista que se haya visto. Y más de una vez se le frunció el traste a la hora de las papas. Sin embargo, insistimos, es de lo mejor que hay.

Mucho más no hay, a decir verdad. En el arco está Kameni, un golero payasesco que se desempeña –sin demasiada relevancia– en el Español de Barcelona. Para que nos quede claro el recambio que tiene esta selección, Geremi ahora alterna entre el mediocampo y la cueva, como nuestro Matías Almeyda cuando el reuma se le hace insoportable. Al lado de él está el criminal Rigobert Song, un tipo de verdad malo, que parece haber sido sacado en alguna de tantas películas europeas que tratan de reflejar las innumerables guerrillas africanas. De esos que pueden tener un gorrito nike, unas zapatillas rotas, una remera vieja del Flamengo y cuyo pecho es cruzado por dos tiras de balas para usar en las dos ametralladoras que llevan en la mano. Da miedo de verdad, y si tenemos suerte, lo veremos quebrar a alguien en la primera fase.

En el medio, hay al menos 3 fantasmas que, como siempre, militan en ligas europeas de cuarta: Makoun, Stephane Mbia y Alexandre Song (que sí, es el hermano “bueno” de el muerto que acabamos de describir). Poco se puede decir de ellos: uno tranquilamente podría creer que es el mediocampo de Sarmiento de Junín teñido de negro. Están bastante grandecitos, son bastante tibios y no muestran demasiadas ganas de superarse. Algo a lo que los jugadores africanos nos tienen acostumbrados, por otra parte.

Lo curioso es que la prensa camerunesa suele exigir a los Leones Indomables mucho más, basados en el histórico desempeño del Mundial ’90, donde llegaron a Cuartos de Final (record para un equipo africano), o quizás inspirados en el invicto (3 empates) con el que se retiraron en España ’82. Ojo, esta presión suele jugarles en contra.

Seguramente, Roger Milla los estará mirando desde la tribuna, como una suerte de Pai bizarro. Y sonreirá, a pesar de que los eliminen en primera ronda. A nadie, ni a ellos mismos, les va a importar demasiado.

Pronóstico: a casita rápido, a juntar las cosas y salir de vacaciones.

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